Los guías espirituales, conocidos en la religión cristiana como Ángeles de la Guarda, son seres de luz, entidades superiores, los cuales tienen la misión de ayudarnos a alcanzar nuestro destino. A recuperar el poder interior que cediste por creencias erróneas o por miedo.
Un guía espiritual no impone ni obliga a nada, ni mucho menos decide por ti. Las decisiones te corresponde tomarlas a ti.
Tu guía te aconsejará, te sugerirá opciones, te invitará a mirar el mundo desde una perspectiva más elevada y amorosa, pero nunca te animará a creer en él más que en ti mismo.
